
Sábado
El sábado parece que se presenta interesante. No tanto por la excursión a Kanchipuram, que será parecida a las otras que ya he hecho, sino por ir con Vinod y Peru y sobre todo por la comida a la que nos ha invitado en su casa.
El viernes quedamos en que Peru me recogía a las 10:00. Aunque ya me conozco como funciona aquí eso que se llama puntualidad...
A las 10:15 todavía no ha llegado y me empieza a entrar la duda de si hemos quedado a la puerta de mi casa o en la del hotel Raintree (que está a 5 minutos andando desde el apto) porque él lo conocía mejor.
Le llamo para confirmarlo y me dice que va a tardar un rato, aproximadamente media hora más. Llegará sobre las 10:45 y que mejor le espere en el Raintree.
A los 5 minutos me llama Vinod, me dice que ha habido cambio de planes, por eso Peru llega más tarde. Iremos directamente a su casa, comeremos allí y ya iremos a Kachipuram.
A la media hora Peru me llama de nuevo y me dice que vaya saliendo de casa hacia el Raintree, nos vemos allí. Pero cuando llega aparece en un taxi. Me explica que esta mañana su coche no quería arrancar y por eso se ha retrasado. Al final ha tenido que llamar a un taxi como era la idea original.
Tardamos un rato largo en llegar a casa de Vinod. Ahora entiendo bien su situación de cada día para llegar a la oficina. Menudo viajecito que tiene...
Vive a medio camino entre Chennai y Kanchipuram, una zona tranquila (relativamente para lo que es esto) en medio del campo. Alrededor de su casa todo está lleno de árboles y vegetación.
Sale a recibirnos con una prenda típica de por aquí, el lungi , que es una tela que se engancha a la cintura y es como una especie de falda. Entre risas dice que de eso no comentar nada en la oficina.
Me presenta a su madre que nos recibe muy sonriente y pasamos a sentarnos en una salita que hay a la entrada de la casa. Vinod llama a su mujer para presentármela, pero se queda medio escondida porque le debe dar un poco de vergüenza conocerme.
Según estamos hablando su madre nos trae un chai (un te indio que tiene una mezcla de varias especias y está buenísimo!! Recuerdo como le gustó a Alfonso en el viaje que hicimos a Kerala). Como el chai está hirviendo Vinod sigue el mismo proceso que en las tiendas de te para enfriarlo.
Durante el te Vinod me pregunta que cómo voy a querer comer, con cubiertos o como hacen ellos, con la mano. Le digo que tal y como lo hagan ellos. También me pregunta si quiero usar plato o una hoja de banana, que es lo que usan ellos cuando invitan a alguien a comer o en alguna comida un poco más especial. Le respondo lo mismo, que como ellos suelan hacer. Y por último me pregunta que si quiero comer en la mesa o en el suelo, a lo que le respondo lo mismo, así que en el suelo. Vane, ya se que vas a decir....
A continuación nos enseña su casa. En la planta baja, después de la salita está la cocina. Es pequeña y su madre y su mujer están sentadas en el suelo preparando allí la comida. A la izquierda de la cocina hay una pequeña habitación que es una especie de capilla. Allí tienen imagenes de los dioses hindús y alguna ofrenda.
Más adelante hay dos cuartos, uno para la ducha y lavabo y otro para el retrete.
El de la ducha es un cuarto pequeño con un desagüe en una de las esquinas. Hay una alcachofa de ducha pegada en la pared y tienen un barreño grande donde echan agua limpia.
Al final del pasillo se va a dar a un porche desde donde se accede a una especie de jardín con muchísima vegetación.
En la planta de arriba está su dormitorio y otras dos habitaciones, además de otros dos cuartos separados para el baño como ocurría en la planta de abajo.
Bajamos y ya tenemos preparadas dos hojas de banana. Nos sentamos y su madre comienza a servirnos sobre las hojas:
Un dulce en forma de cuadrado que tiene pistacho, cardamomo y algo más que no identifico.
Una buena ración de arroz con una salsa por encima que se llama sambhar. Es picante pero como Vinod no sabe mi limite la han hecho un poco menos de lo normal.
Un par de tortillas que aquí se usan de acompañamiento. Tienen pimiento y cebolla.
Pollo con una salsa también picante.
Otra salsa de yogurt (aquí lo llaman court) para mezclar también con el arroz
Está todo buenísimo!!! Cuando la madre ve que acabo el pollo me vuelve a echar más. Según estoy acabando el arroz también me echa más y más. Le digo que por favor pare que estoy hasta arriba y ya no puedo más, pero insiste. Vinod dice que aquí cuando se invita a comer alguien hay que darle de comer hasta casi que reviente. Así se sienten contentos por haber sido buenos anfitriones.
Le pregunto que si su madre y su mujer no comen. Él tampoco iba a hacerlo pero al final se ha unido. Me explica que los sábados es el día de uno de los dioses y suelen guardar ayuno.
Al acabar de comer Vinod nos enseña las fotos de su boda y la recepción. Aquí las bodas duran varios días.
Nos despedirnos para ir ya a Kanchipuram. Les doy las gracias por todo, han sido super amables y hospitalarios. Su madre dice que gracias a mi por haber ido, soy el primer extranjero que va a su casa.
Hasta Kanchipuram hay unos 40 kms desde casa de Vinod, pero tardamos algo más de una hora. Hay tramos de la carretera que son nuevos y el firme está bastante bien, pero de repente hay tramos que parecen caminos por la cantidad de baches y desniveles que tienen. Entre unos tramos y otros hay unos escalones impresionantes. ¿Qué les costará hacer la transición de uno a otro de forma gradual?
Vaya saltos que pegamos al pasar por esos escalones...
Respecto a la conducción, como siempre por aquí. A lo loco. Hay un momento que un camión está adelantando y viene directo hacia nosotros. Vinod nota que me pongo tenso y me dice que no me preocupe, que es normal en India. Le digo que ya, que ya me lo conozco, pero se me había olvidado....
Finalmente llegamos a Kanchipuram. Visitamos 4 templos, en los que como es habitual, al entrar hay que descalzarse y a los extranjeros no nos dejan pasar a la zona central donde están los dioses. Menuda bronca que le echa un cura a un local por llevar las sandalias puestas....
El primer templo es el más bonito, con muchas esculturas en piedra, pero los otros 3, aunque mucho más grandes, son similares a la mayoría de los templos de por aquí. A mí no me llaman demasiado la atención.
Esta ciudad es muy conocida en la India por las sedas, así que también damos una vuelta por alguna tienda donde venden saris y otras prendas hechas con seda.
Aquí no hay mucho más que hacer ni ver. Los templos son todos muy similares, y salvo el primero que tenía más esculturas y además a mi estos templos no me llaman demasiado la atención.
Ya se ha hecho de noche (18:30-19:00) y empieza a llover con ganas. Hora de volver, además ahora los saltos en baches y escalones son mucho mayores porque el conductor no los ve a causa del agua y la oscuridad. Menudo viajecito.
De repente nos encontramos un autobús volcado en medio de la carretera. El accidente debe haber sido hace ya un rato porque no hay nadie, pero por supuesto no lo han quitado de ahí y no hay ninguna señalización. Según circulas por la carretera te lo encuentras en medio...
Nos desviamos de la carretera principal para dejar a Vinod en su casa. Por el camino se cruzan varios sapos. Me dice Peru que a lo mejor tengo suerte y veo alguna serpiente. Si hay sapos hay serpientes porque es lo que comen. Son venenosas, pero no tanto como las cobras, que por esta zona casi no hay, aunque Vinod ha visto alguna.
Llegamos a casa de Vinod. Ahora también está su padre. Nos tomamos otro chai y nos preguntan que si queremos cenar!!!! Cenar??? Yo todavía estoy hasta arriba de todo lo que he comido.
Les vuelvo a dar las gracias por todo, que gente más maja. Vinod bromea diciendome que no le de las gracias, que mejor que el lunes no le ponga ninguna tarea.
Continuamos nuestro camino de vuelta. Ahora el taxi deja primero a Peru. Atravesamos zonas de la ciudad donde las calles no están ni asfaltadas, es tierra y como ha estado lloviendo toda la tarde es todo un autentico barrizal. Llegamos a una esquina donde Peru se baja. Todavía le quedan 10 minutos hasta su casa, pero dice que el camino está tan mal para ir en coche que ya se va andando desde aquí. 15 minutos después llegamos al apartamento. Buen día para recordar.
Domingo
Hoy toca día de relax. Poca cosa hay que contar.
Me levanto a las 9:30 aunque ya han pasado unas horas desde que el sol comenzó a entrar por la ventana.
Leo, escucho música y me voy al gym a correr un poco y hacer algunas pesas. Los días de diario no hay demasiada gente pero hoy se nota muchísimo más, está prácticamente vacío.
Para comer me hago un poco de pasta. Por la tarde sigo con la cocina, me hago una tortilla de patata. Que pena no tener un poco de jamón, queso manchego y un buen vino tinto....
¿Querrán probar mañana la tortilla?
Puff vaya rollo que os he soltado hoy... :-)



Vamos, que te lo has pasao bien....y creo q t duelen las piernas un poco, no? jeje Cuando vuelvas a ver si haces tb una tortilla ;) Oye cuantos años tienen tus compañeros? pq parecen mayores no?y si tu tienes 40...
ResponderEliminarVale, tienes un síndrome de Estocolmo que lo flipas. Si de mí dependiera mandaría para allá un helicóptero de empresa para que te extrayeran :D!
ResponderEliminarDiego, pues te podías venir tú en el helicoptero y así pasabas unos días por aquí. Además le puedes comprar una pashmina a Vane :-P
ResponderEliminarMis compis están sobre los 29-30, menos Peru que tiene 32. Yo les digo que tengo 25 :-P
Jo Alvarito, cómo me conoces!!!
ResponderEliminarEs que sólo puedo decir: una hoja de banana??? en el suelo??? estamos tontos??
como si tu nunca hubieras hecho un picnic sobre una manta, pues esto es mas o menos lo mismo :-PP
ResponderEliminarsi hombre...esos tienen 29 ó 30 y yo tengo 15 no t digo...
ResponderEliminar