
(Vista desde la oficina)
Han pasado ya 6 meses desde la última vez que estuve en Chennai y aquí estoy de nuevo, aunque esta vez solo y sin la compañía de Alfonso... :-( Si tiene que volver a lo mejor hay suerte y podemos coincidir alguna semana.
Como recuerdo suyo me he quedado con su apartamento :-), el que mejor está de los tres por los que fuimos pasando.
Ahora seguiré yo el blog, aunque Alfonso puso el listón muy alto y no falló ni un solo día!! Eso va a ser muy difícil de igualar, pero bueno, intentaré tenerlo actualizado.
Ayer hice el viaje desde Madrid, como siempre una paliza. Salir a las 4:30 de casa, viaje hasta Bruselas, transfer (aunque esta vez sin prisas porque había media hora más de margen), retraso de una hora para salir y vuelo largo y coñazo hasta Chennai.
Janet me había dicho que en el aeropuerto de Chennai me esperaría Bala (el taxista que trabaja con Ericsson).
Como el vuelo se retrasa y voy a llegar bastante tarde, en Bruselas le pongo un sms a Janet para que avise del retraso a Bala y a la gente del apartamento.
Al encender el móvil al llegar a Chennai recibo un sms de Janet en el que me dice que Bala no está disponible pero otro taxista estará esperándome. Me da también su número de teléfono.
Es la 1:30 y allí no hay nadie, así que llamo a ese número y se pone un hombre al que no le entiendo una sola palabra de lo que dice, y supongo que él tampoco se entera de nada de lo que le digo yo... porque me cuelga... Le vuelvo a llamar y más de lo mismo. Así que al final tengo que llamar a Janet para explicarselo y que ella averigüe que pasa.
Al cabo de un rato ya me dice que espere allí, que en 5 minutos llegará el taxista. Parece un chavalín, no se si tendrá siquiera los 18 años, pero se desenvuelve perfectamente como los otros conductores: una mano en la palanca, la otra mano en el volante y con la muñeca tocando el claxon sin parar.
Al fin llegamos al apartamento. El nuevo "watchman" también duerme, como el que tanto cariño cogió a Alfonso, en el porche con una mosquitera.
Amrit, el que se encarga de la limpieza, mantenimiento, etc está esperando dentro del apartamento.
Todo está prácticamente igual, aunque han hecho algunos cambios: la puerta con verja que daba acceso a la casa la han cambiado por una grande de madera, ya dentro del apartamento han cambiado el sofá, ahora hay uno negro. También la mesa de cristal del salón la han cambiado por la grande de madera que tenía yo en el de apartamento de arriba. Y el frigorífico es nuevo.
Ahhh y la salamandra ha tenido familia!!! al entrar en la habitación veo una muy pequeñita, pero que seguro que crece rápido a base de mosquitos.
Rápidamente me voy a la cama, son casi las 3 (hora de Chennai) y he quedado en que me vengan a buscar a las 9:30.
Me despierto antes de que suene el despertador, pero realmente estoy hecho polvo después del madrugón del día anterior, del viaje tan largo, el jet lag y volver a dormir poco.
A las 9:30 estoy fuera esperando al taxi, pero después de 10 minutos como no viene nadie llamo a Janet. Lo mismo del día anterior, que en 5 minutos estará por aquí.
Luego en la oficina me dice que es que es una una compañía nueva y no saben aún que tal funcionará... Por eso que Bala ya no esté disponible..
Qué pena! porque Bala era un tío muy majete. Recuerdo como se reía cuando le explicábamos Alfonso y yo lo que significaba su nombre en español :-D o la cara de alegría cuando el último día le dimos la botella de ron.
La última vez una chica de la oficina nos dijo que la gente, cuando hace viajes a Europa, trae chocolate porque les gusta mucho. Así que esta vez he traido yo unas tabletas, que al poco de llegar comienza a repartir por toda la oficina uno de los indios que suelen estar preparando los cafes, repartiendo el agua, etc.
Hay cosas que me hace mucha gracia volver a recordarlas, como en el baño, cuando la gente justo después de lavarse las manos saca un peine y se empieza a peinar con mcuhisimo esmero frente al espejo. O como en la calle, la calma que llevan dentro de este caos, ya les puede pitar un coche sin parar, que ellos siguen a su ritmo sin inmutarse para nada y sin ninguna prisa.
Hoy me voy prontito de la oficina, además de cansado tengo que comprar bastantes cosas, ordenar toda la maleta y escribir el blog :-D
Y vaya... justo cuando estoy acabando de escribirlo se va la luz.... Y vuelve casi una hora más tarde...
Eso es todo por ahora... Me voy a dormir a ver si recupero.
Qué pena! porque Bala era un tío muy majete. Recuerdo como se reía cuando le explicábamos Alfonso y yo lo que significaba su nombre en español :-D o la cara de alegría cuando el último día le dimos la botella de ron.
La última vez una chica de la oficina nos dijo que la gente, cuando hace viajes a Europa, trae chocolate porque les gusta mucho. Así que esta vez he traido yo unas tabletas, que al poco de llegar comienza a repartir por toda la oficina uno de los indios que suelen estar preparando los cafes, repartiendo el agua, etc.
Hay cosas que me hace mucha gracia volver a recordarlas, como en el baño, cuando la gente justo después de lavarse las manos saca un peine y se empieza a peinar con mcuhisimo esmero frente al espejo. O como en la calle, la calma que llevan dentro de este caos, ya les puede pitar un coche sin parar, que ellos siguen a su ritmo sin inmutarse para nada y sin ninguna prisa.
Hoy me voy prontito de la oficina, además de cansado tengo que comprar bastantes cosas, ordenar toda la maleta y escribir el blog :-D
Y vaya... justo cuando estoy acabando de escribirlo se va la luz.... Y vuelve casi una hora más tarde...
Eso es todo por ahora... Me voy a dormir a ver si recupero.
Me ha encantado lo de peinarte después de mear! Le dan ganas a uno de comprarse un peine!
ResponderEliminarOoooh, les has llevado chocolates??? qué majo tú :)
ResponderEliminarPeroooo, ¿se despeinan al mear?
ResponderEliminarPues nada, a disfrutar de la india... ¡qué tiempos aquellos en los que los viajes se hacian a paises civilizados como Canada, Suecia, Holanda!
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